miércoles, 25 de febrero de 2009

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Me vence el laberinto de tu voz
arteriado en la luz
que anuda nuestras sombras
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Descenderá el vértigo del eco
hasta el miedo raíz de los silencios
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Me quedaré callada una vez más
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miércoles, 11 de febrero de 2009

Todos los derechos reservados

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Atesoran los surcos de mi mano,
trébol de niebla húmedo que engalano
con láureo deseo soberano,
dulces aromas negros del solano,
pues conmigo va cuanto pierdo y gano,
lo que está vivo,
lo que sueño y emano,
lo que busco,
lo que tengo y lo que amo,
la lealtad o el arte son mi reclamo.
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(A tomar viento)
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domingo, 1 de febrero de 2009

jueves, 29 de enero de 2009

Génesis

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Desubicada,
completamente
deshabitada,
fuera del tiempo y del espacio,
deposito el desorden de mi cuerpo
en el cálido hueco de tu espalda.
Mientras,
tú duermes,
descifras mis coordenadas.
Soy una ninfa,
de tus costillas brota,
mansamente,
el agua.
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viernes, 23 de enero de 2009

Combate

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De sus ojos emboscados
asusta la imprecisión del disparo,
el temblor de caballos al olor de la pólvora,
la química de los cuerpos en lucha.
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Temes el aroma de la sangre
tras el metal de la herida
que incendiará los campos.
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Aún así,
como mujer,
con el aliento en la nuca,
de un lado a otro te buscas,
te interrogas
y caminas.
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domingo, 18 de enero de 2009

El secreto

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Cuentas el tiempo,
marcas el espacio.
Apacíguate,
revolotea el azul
como un pájaro perdido.
Anídalo en el pecho.
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Moriré con un puñado de sal
lamiéndome los dedos,
y el verde abrigará mi canto
hasta que florezcan de nuevo los campos.
Allá donde te encuentres,
mi patria serán tus labios.
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Soy un mito que pasea
tu nombre por las calles,
la palabra que inútilmente evitas,
como si el agua que fluye
por nuestros cuerpos fosforescentes
no descendiese al mar.
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Pienso en ti cuando me lees.
Bésame.
Aquí.
Ahora.
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viernes, 9 de enero de 2009

Iria: Terminal

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Sueñas. Estás vencida.
Quizás esperabas algún tren
de esos que alegran la vida,
la moneda reluciente del fondo del agua,
una mano abierta,
un altavoz que reclama tu presencia.
Sin embargo los pañuelos se hacen suaves
y sólo sirven para acariciar el rencor de la fiebre.
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No pasa el tiempo de la angustia.
Se rebela la voluntad y surge el dolor físico,
punzantes cables te recuerdan que sigues atada,
medicamentosas vías de locomotoras oxidadas.
"Se ha acabado el hilo de coser.
Mándame una postal desde la playa"
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Sumergida en el sueño
bordeas la orilla de ese amado lugar
al que sin duda regresas, mientras las lágrimas
anuncian la inconsolable constatación de tu ausencia.
Y el mundo se columpia, a tu alrededor,
llenando la tarde de sonidos infantiles.
Pero tú no estás, sueñas, descansas
y aprietas con fuerza el acuñado metal
de la desesperanza.
"Tengo los ojos grises,
no se cierran mis pestañas,
...despidámonos, amor,
que ya está aquí la mañana"
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domingo, 4 de enero de 2009

Iria: Tentación en el aire

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"Sabía que vendrías a hablarme,
y no te huía
demonio, ángel mío, tentación en el aire."

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...........................Pablo García Baena
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Tu reliquia de luz
transfigura el humo azulado
que lentamente exhalo.
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La tentación habita en lo humano,
volátil imprecisión de la curva,
que jamás será un círculo cerrado.
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Varios segundos más
y su imagen, como la vida,
se habrá esfumado.
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Es la esencia vital del hombre,
su búsqueda de la belleza,
por encima de lo sagrado.
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No me habrás perdonado,
mas no negaré por tres veces
lo mucho que te he amado.
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Ésta es mi lanza y éste mi costado,
mas no espero nada del otro lado.
Yo resucito, libre de pecado
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(A mi amiga V.)

viernes, 2 de enero de 2009

Semántica del desasosiego

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Huyes temerosamente
de las formas
que van poseyendo
su significado
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Mientes
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Surge la palabra
como grieta
mientras los labios
sangran
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No puedes
nombrarla
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Eres tú
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Iria: Hambre canina

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¡Es oro líquido,
exactamente
igual que tú!
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Me arrodillo ante la hierba,
siento el deseo
de acariciarla,
desnudar este cuerpo
y revolcarme
en la verde frescura
de tu dulce aliento,
como harían los perros.
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¡Ni siquiera así
conseguiría mojarme!
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Prométeme que
lloverás siempre.
Regálame un paraguas
para que siga
siendo tan inocente.
¡Quizás podrías darme
la marca de tu pasta,
la de los dientes!
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Es una broma,
mi bello idiota,
quería demostrarte
lo mucho
que te quiero.
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Más bien recordártelo,
encía sensible,
labio sangriento,
cuidado con la carne
porque hoy
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¡te muerdo!
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miércoles, 31 de diciembre de 2008

Iria: Plastilina y melancolía, perfecta materia maleable

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La mirada poética
modelaba las primeras letras:
la vida enredada en aquella tela de araña,
el elefante de proverbial memoria,
la amorosa colonia frente al pecado de la iglesia,
el mundo observado por cada pequeño ojo,
y la jugosa uva proclamando el frescor de la carne.
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Platero tenía los ojos de azabache, como mi pelo,
recuerdo su color frente a tu barba y tus cabellos blancos,
aquella vieja foto con la tinta borrosa,
sin duda producto de las lágrimas
por la ausencia anunciada de tu sangre,
que hoy te devuelvo,
con la mirada manchada.
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Perfumaste con tu aroma juveniles trazos negros
que han dado paso a la flor de la palabra.
Mece la niebla, aliviando nuestra esperanza.
Crecen tus cenizas, cada vez más blancas,
brotan primaverales en mi garganta.
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Iria: Vaticinio

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Una ambulancia,
ahí va ya otro muerto.
Hoy no quiero ser más
que un no lo sé,
no hay réplica,
sólo vaticinio.
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Vamos, ven,
ayúdame a morir,
a ser simple y llanamente
tierra,
porque decir tierra
es decirlo todo,
yo ya sé
que nada de lo que diga
puede ser escuchado:
eco del túnel
que ignora respuesta
en un tiempo exacto,
el lugar que me define,
a tu paso.
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Iria: As de guía

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Tu partida me entristece,
dejas hilado de corazón y dudas,
equívoco de sueños y palabras
donde no hay más que blancas alas.
No temas al laberinto,
no pienses,
sueña,
vence a la monstruosa ilusión
con plúmbea flecha,alza la cabeza y sangra,
cabalga el cielo,
y nunca, nunca, te arrepientas de nada:
no hay nada más bello que unir
el reflejo de tus ojos
con transparente agua.
El deseo es la belleza
de lo humano,
en su seno el recuerdo permanece,
el fuego precede a las cenizas,
y mi pecho arde.
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Iria: La verdad

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Abro los ojos.
Estoy en la cima.
Oigo, a lo lejos,
cómo se retuercen la herida,
cómo se agolpan, insaciables,
creyendo la realidad de mi vida.
Palabras huecas, torpes...y frías,
fangosos ecos del bar de la esquina.
Más les valiera pasear, vivir,
aprender a cocinar o practicar...
gimnasia pasiva.
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Clavo la bandera.Van a la deriva.
El agua pronto cubrirá
esas ansias de burda letrina.
¡Pero cómo llueve, mi amor!
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¡Qué alegría!
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Iria: haiku

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Versos de amor,
el color de la tinta
mancha tus labios.
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Iria: Habladurías

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Arquitectura
de arañas,
puentes levadizos
sobre pilares
de arena
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Brilla el cristal de los relojes
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Quién sabe
dónde andarán
tus ojos,
en qué momento
regresarán
para no encontrarme
jamás
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La imposibilidad de olvidar
aquello que no existe:
el recuerdo
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las
ruinas.
de
uno
mismo
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Espesa niebla,
humo y asientos
calcinados.
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Caminos de ceniza
que recorremos
sin buscarnos.
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Dicen por ahí que el amor
es
siempre
un milagro:
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tormentas de verano,
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rumores que trae el mar,
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cantos de sirena,
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que retuercen
mi mano
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Iria: El sitio de mi recreo

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La frágil cueva de marfil
esconde un pequeño corazón humano.
Vibrantes estalacticas armónicas
dominan el valle de luciérnagas.
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Eres el perfil del lamento,
la música victoriosa
en la rotura del cuerpo.
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Chico de barrio
con el alma entre los dedos,
transparente adicción
traspasando las venas del silencio.
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Tú sí que eres
el sitio de mi recreo.
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(Dedicado al músico Antonio Vega)

Iria: Frívola

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Burocracia del sentimiento.
Donde no cabe más que la resignación
ante la espectacular metáfora de la vida.
No esperes encontrar una explicación
dentro de la mirada que nos une,
todo primorosamente prefabricado
y listo para consumo.
Sin embargo yo puedo sentir lo que quiero,
¿no es eso?La estética de la transgresión todavía vende,
y es un buen mercado.
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Yo sé que algún día dejarás de contar,
entonces podrás saborear la fruta prohibida
y apagar el fuego de los dioses,
se cumplirán tus sueños
y el programador vital
será recompensado por sus logros
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La inercia es la trampa de nuestro sino
y el engaño soy yo
¿Acaso crees que te miro?
Ni siquiera te has dado cuenta
de que han asfaltado nuestro destino.
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Burocracia del deseo
Vida que no te obedece
porque ya sólo es la imagen
del dulce y publicitado camino.
Mañana desayunaré
con la insolidaria muerte de un niño chino,
me vestiré de producto apetecible
y lloraré un rato.
Sienta bien el desconsuelo,
hace juego con el negro de mis zapatos.
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Me venderé,
mala prensa da ser ingrato.
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..
....
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Me aturdes
Estoy cansada
Hoy dormiré como una reina
¿A quién le importa?
Caro, todo es demasiado caro.
Cierra los ojos,y pega el salto.
Yo no estaré,
esperándote,
allá abajo.
Lo siento mucho,
me es imposible,
mañana...
trabajo.
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Iria: Marea

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¡Marea
sangrante de amarte!
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No
es el miedo,
es el vértigo
de saberse
otra vez
distinta,
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sola,
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torpe,
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lenta,
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pero
plena
hasta
el infinito...
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Iria: Desgarro

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"Un hombre pasea por un pueblo de Murcia con la cabeza de su madre en la mano después de decapitarla".
15/4/2008 en La Voz de Galicia
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"Madre, vengo a buscarte"
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Cinco golpes secos han pregonado
los aullidos del aire,
guardo tres cruces de llanto
sobre el blanco filo de tu almohada.
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"Madre, debes marcharte"
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Un pájaro de vuelo apresurado
oscureció la tarde,
fría plata de espanto
en los brazos de tu propia mirada.
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"Es la vida, madre, quien te desgarra"
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Beso tus ojos.
Ahora descansa.
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